Duerme la preciosa Tenochtitlan

Presento el segundo escrito de la serie de México, esta vez sobre Tenochtitlan, la capital de la cultura Azteca, destruida por los invasores españoles en 1521

A través del espanto de sus espadas y las estrategias de comunicación, los españoles lograron hundir su puñal en Tenochtitlan en 1521. Cortés y sus secuaces, hábiles manipuladores de las voluntades humanas, urdieron un plan perfecto para cohesionar ejércitos en contra de los Aztecas. La historia aún no logra comprender el poco ahínco guerrero de Motecutzoma, el tlatoani (rey azteca) que permitió que los invasores ingresaran casi sin inconvenientes al lago de Tezcuco. La posterior resistencia del sucesor Cuauhtemoc, resultó ineficaz frente a las hordas invasoras, compuestas en su mayoría por bravudos tlaxcaltecas, el pueblo mayormente sometido por los europeos.


Tenochtitlan en el Metro

Aparece Tenochtitlan

Después de tres meses de sitio, angustia y ardua lucha, los españoles lograron apoderarse de Tlatelulco, coronando la invasión imperialista en el norte del continente. La soberbia española se fortaleció al conquistar y destruir la ciudad más impresionante y jamás vista por los ignorantes y violentos guerreros europeos.

¿Noche Triste o Victoria Mexica?

Altar Tzompantli y "detrás" la catedral

Mural de Craneos Sacrificados
La ciudad quedó en ruinas, una agonizante cultura ancestral quedó sepultada tras las catedrales y edificios de la sacrílegamente bautizada Nueva España. Las cruces se instalaron donde antes estaban los teocalis (casas de conocimiento), y el flamante azteca se transformó en indio, en la mano de obra esclavizada por la agresión, en el horror de las violaciones naturalizadas que dieron origen al mestizaje latinoamericano.





Obras de Motecutzoma I.


Después de siglos de opresión y silencio enmudecido de los pueblos nahuas, el estado de México, en vísperas de un proyecto nacional, usó la arqueología como instrumento político. Los arqueólogos encontraron los rastros de aquellos guerreros vencidos, de una cosmovisión misteriosa emanada del corazón sangrante de Huitzilipochtli. Las ruinas de los antiguos templos y ciudades dieron razones de sobra para hacer de México la capital arqueológica del continente.

Coyolxauhqui. Diosa Lunar.

¿Por qué le falta el vientre a Tlaltecuhtli, el señor de la Tierra?

La ahora silenciosa Tenochtitlan duerme bajo la actual ciudad de México. Sus ruinas se  asoman cuando se remodela la ciudad y hace recordar a sus habitantes que antes flameaban otros escudos. En algunos trances nocturnos aún puedes escuchar los tambores de guerra que la defendieron valerosamente y entre las calles pasan las sombras de los guerreros águilas, que alentados por los gritos de Cuauhtemoc murieron resistiendo, sin poder detener la peste invasora que llegó del otro lado del mar.




Máscara Azteca




Flamante Guerrero Águila


Tlaloc. Dios del Agua










Comentarios

  1. Las imágenes de Tenochtitlan, nos recuerdan la forma en que ha sido visibilizado gran parte del pasado de América, lo que se ve es lo poco que queda después de siglos de destrucción y d una férrea voluntad por borrar el pasado.

    Se requieren nuevas miradas para ponerle "carne" a los pocos huesos que han quedado dispersos y volver a reencontrarnos con la vida que palpitaba en este continente.

    Patricio Bustamante

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