Ocupación Antigua del Valle de Tongoy - Guanaqueros

Para continuar con la serie de publicaciones sobre la historia antigua de la Cuarta Región de Coquimbo, he decidido subir esta crónica para exponer algunas coordenadas arqueológicas que permitan comprender parte del pasado indígena del valle de Tongoy - Guanaqueros.


Desde hace más de 20 años que visito la bahía de Tongoy junto a mi familia. En los tempranos años de mi infancia no busqué vestigios arqueológicos ni historias de los antiguos habitantes, pero si caminé largos tramos entre dunas, estepas, montes y playas, reconociendo inconscientemente la energía ancestral que palpita en esta costa.

Cartografía de sectores arqueológicos aledaños a Tongoy -Guanaqueros

Fue el año 2011 cuando, después de retornar por un viaje a México, en el que aprendí a reconocer las coordenadas que los antiguos habitantes de América dejaron a la largo de este territorio, que logré encontrar claras señales de ocupación antigua en el valle de Tongoy. Con nuevos conocimientos bajo el brazo emprendí caminatas y comencé a entrevistar a algunos lugareños sobre piedras marcadas, mitos y sitios indígenas.

Vista de la bahía de Tongoy desde el Apu Guanaqueros

Encontré piedras tacitas, altares, tambos, tumbas, cerámicas y puntas de flecha. Vestigios que muchos lugareños tienen por conocimiento cultural, pero que no logran permear la identidad ni la vida cotidiana de Tongoy.

Vista hacia el Sector Playa Blanca.
En este artículo intentaré exponer parte de esta información, que puede ser de utilidad para construir alguna historia indígena de Tongoy, de la cual aún se sabe muy poco. De acuerdo con el sitio educarchile.cl, tongoy en mapudungun significa golpe tras golpe, y en quechua, plato o adorno circular.

Indudablemente la bahía de Tongoy fue un sitio prodigioso para la antigua y actual ocupación humana. Como en toda la región de Coquimbo, los asentamientos debieron estar desde el 12 mil AC con los primeros cazadores, que dieron forma a las culturas El Molle y Diaguitas. Después, cercano al 1500 llegaron los Incas, quienes debieron haber convivido con los pueblos mapuche – pikunche de la zona.


Humedal de Puerto Aldea.

De acuerdo con las crónicas antiguas se ha podido detectar que en Tongoy vivía un asentamiento quechua. Los destacados arqueólogos como Schiappacasse y Niemeyer estudiaron cementerios y tacitas de la zona de guanaqueros en los años 60, identificando las raíces Molles, Diaguitas e Incas del territorio.

Desde las fuentes arqueológicas es posible conocer que en este sector los poblados eran nómades y se desplazaban desde el mar hacia la cordillera.

Vista hacia el Pueblo Guanaqueros, desde el Apu del Mismo Nombre.

El islote de Tongoy debió estar densamente poblado, y los Incas fueron quizás quienes consagraron como wakas (sitios ceremoniales), las puntas de piedra que coronan Tongoy y sus alrededores. Desde estas wakas, se obtiene una vista panorámica que permite la observación del mar y la cordillera.

Waca con Piedra Tacita, Apuntando hacia Tongoy.

En la playa socos, en la zona de Puerto Velero, se encuentran vestigios claros de un valle de piedras tacitas (que publiqué en el año 2013 en este blog: http://origenamericano.blogspot.cl/2013/08/descubriendo-el-valle-de-las-tacitas.html), además de un tambillo Inca estudiado y registrado por el consejo de monumentos nacionales.

Piedra Tacita. Sector Puerto Velero.





Tambillo Inca. Sector Puerto Velero.

Un poco más al norte se encuentra el pueblo de Guanaqueros, que en quechua significa cazador de guanacos. El cerro más alto de la bahía lleva ese nombre y también en su cima se encontraron vestigios Incas. Patricio Bustamante propone que los antiguos pueblos indígenas atribuían significado espiritual a ciertos sitios conformados por cerros, rocas o cuevas que aparentan tener formas definidas (como perfiles humanos, rostros de animales, entre otros), a ese fenómeno se le ha llamado Pareidolia. Utilizando la teoría de Bustamante, es posible apreciar el fenómeno de la pareidolia, ya que este monte tiene la forma de un perfil humano, donde la cúspide sería la nariz. Las lomas aledañas del oriente serían la cabeza, y las más cercanas a la playa representarían la boca.


Cerro Guanaqueros visto desde Puerto Aldea. 

Hacia el sur se encuentra el antiguo poblado de Puerto Aldea, donde se han encontrado vestigios arqueológicos de un antiguo cementerio y asentamiento indígena. Sobre el pueblo se encuentran dos cerritos que sugieren algún posible lugar de observación o veneración.



Atardecer en Cerros de Puerto Aldea.


En prácticamente todo el sector que va desde Puerto Aldea, Tongoy y Guanaqueros, se han encontrado restos líticos, cerámicos y bloques de piedras marcadas con tacitas. Las piedras tacitas se encuentran a lo largo de todo el territorio nacional y habrían tenido diversos usos culturales, como morteros comunitarios, altares para depositar ofrendas y observatorios astronómicos. En la biblioteca municipal de Tongoy hay un estante con algunos de estos objetos, donados por vecinos e incipientes exploradores.

Restos Cerámicos en Sector de Piedras Tacitas.

Los vestigios son indudables y dan para hacer amplias investigaciones y levantar la historia indígena  antigua, acarreando el pasado de Tongoy y Guanaqueros hacia parajes insospechados y misteriosos, que podrían dar mayor conocimiento histórico y cultural de estos lugares.


Es lamentable que la cultura chilena dominante se empecine en bloquear estos vestigios y levantar una historia sin pasado que comenzó con el estado nacional del siglo XIX. Esta ideología fortalece la profunda desetnificación que se vive en estos sitios, donde no es posible encontrar fácilmente una identidad local que albergue leyendas y memorias desde los tiempos remotos y menos una protección adecuada de todo este patrimonio. No obstante, las formas de vida, asociadas a la pesca y los mariscos, son herencias ancestrales de aquellos habitantes que hoy son llamados changos o lafkenches, que desde tiempos inmemoriales dejaron un legado que pervive hasta nuestros días.

Conjunto Rocoso del Apu Guanaqueros.

Apu Guanaqueros visto desde el norte.



Comentarios